La Encomienda de Oriente y de la Rosa-Cruz es el cuerpo ritual que perpetúa, custodia y transmite la vía sacerdotal y teúrgica de los Élus Coëns del Universo, en fidelidad directa a la tradición instaurada en el siglo XVIII por Martines de Pasqually y restaurada en el siglo XX por Robert Ambelain, de quien recibió Transmissio Plena el Marqués de Montferrat.
Esta Encomienda forma parte del Segundo Templo del sistema iniciático de los Tres Templos, y representa su Altar Teúrgico, donde se cultiva la reintegración del Hombre-Dios por medio de la invocación ritual, la purificación espiritual y la celebración de la liturgia interior conforme al rito original de los Coëns.
Constituida bajo el signo de Oriente y de la Rosa-Cruz, esta Encomienda reúne los trabajos operativos del sacerdocio iniciático, desarrollando prácticas teúrgicas reservadas, y preservando fielmente las enseñanzas transmitidas por Martines, Willermoz, Ambelain y el propio Marqués. Su linaje, jamás interrumpido, conecta los grandes ciclos de la tradición reintegradora con la misión rosacruz y con la teología operativa de los primeros cristianos gnósticos.
La Encomienda tiene por sede mística el Monte Sinaí, lugar de hierofanía y revelación donde el Marqués de Montferrat recibió en 1967 la visión que daría lugar al nacimiento espiritual de los Tres Templos. Desde entonces, los trabajos teúrgicos de la Encomienda se orientan a la restauración del Templo Interior, al servicio del Hombre Caído en proceso de Reintegración.
La estructura de la Encomienda incluye diversos grados coënicos, entre ellos el de Réau-Croix, y se organiza en círculos reservados bajo estrictas condiciones rituales y morales. El trabajo es siempre sacrificial, litúrgico y contemplativo, y jamás se presta a la exhibición externa o a la disolución simbólica.
Los archivos rituales de la Encomienda están custodiados por el Institut d’Études Symboliques de Genève (IESGenève), que conserva el corpus doctrinal y los cuadernos operativos manuscritos del Marqués de Montferrat. La Rosy Cross Foundation, por su parte, respalda las actividades culturales, editoriales y de acompañamiento formativo vinculadas a esta vía sacerdotal y universal.
La Encomienda de Oriente y de la Rosa-Cruz no es una orden esotérica más: es una llamada silenciosa al sacerdocio interior, a la restitución de los vínculos perdidos entre el cielo y la tierra, y a la práctica viva de los misterios mayores de la regeneración.

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